ALIMENTACIÓN EN CON TRASTORNOS NEUROMOTRICES
Buenos días, familias!
Hoy os compartimos una información que aquí en el colegio manejamos y que creemos que puede ser de interés para vosotros.
Como siempre, estamos a vuestra disposición para comentar cualquier cuestión concreta que os surja sobre la situación concreta de vuestros hij@s o para cualquier aclaración sobre el contenido de esta entrada.
ALIMENTACIÓN EN PERSONAS CON TRASTORNOS NEUROMOTRICES
Aspectos y precauciones a tener en cuenta
INTRODUCCIÓN
Las personas con daño cerebral y consecuentes trastornos neurológicos a menudo tienen dificultades para el control básico de su cuerpo, de la postura y del movimiento.
Tanto si logran adquirir algún tipo de autonomía que les permita participar en la actividad de la alimentación (p.ej. coger la cuchara y llevarla a la boca), como si su movilidad es muy escasa y necesitan ser alimentados, una persona con daño neurológico puede tener alterada su capacidad para manejar los alimentos en la boca y tragarlos adecuadamente. Esto último es lo que se denomina “Disfagia”.
La disfagia puede ser el origen de una mala salud respiratoria crónica, desnutrición y situaciones vitales comprometidas accidentales (atragantamientos y neumonías por aspiración).
Es por esto la importancia de que todos aquellos implicados en la asistencia de alimentación oral (a través de la boca) de los niñ@s/chic@s con trastornos neurológicos conozcan mínimamente esta circunstancia. Así como unas herramientas básicas para manejarla y prevenir eventos indeseados.
Situaciones observables que pueden ponernos sobre aviso de que una persona puede sufrir alteraciones o dificultades para tragar:
• Dificultad o imposibilidad de controlar la postura de su tronco y/o cabeza por sí mismos (esto significa que estará posicionado en una silla adaptada).
• Tono muscular bajo/muy bajo (aspecto de cuerpo “blandito”, que tiene dificultad para sostenerse contra la gravedad).
• Tono muscular alto (movimientos rígidos y difíciles) o fluctuante (con espasmos, disarmonías…).
• Espasmo/reflejo de mordida (mordida involuntaria de la cuchara, con bloqueo posterior y dificultad de relajarlo).
• Incapacidad para cerrar la boca.
• Babeo.
• Movilidad/movimientos incoordinados.
• Infecciones respiratorias y/o secreciones frecuentes (ronquido, sonidos de vías respiratorias ocupadas por moco, tos espontánea…).
• Accesos de tos durante la ingesta de alimentos o bebida.
• Palidez, sudoración y cambios de ánimo durante la alimentación; o expresiones de malestar o disgusto o rechazo relacionados con los momentos de comer.
ASPECTOS BÁSICOS PARA ABORDAR UNA ALIMENTACIÓN SALUDABLE Y SEGURA (las imágenes tienen como autora a Henar Torinos)
1. POSTURA
• Cabeza colocada de modo que el cuello quede estirado (alineación de la faringe necesaria para tragar adecuadamente).
• Postura lo más cercana a la posición fisiológica: simetría corporal, ángulo del asiento con el respaldo cerca de 90º y tripleflexión de miembros inferiores 90º-90º-90º (ángulos entre el tronco-muslos, muslos- pantorrillas y pantorrillas-pies).
• Reclinaciones o basculaciones de la silla (posición tumbada) sólo en los casos en que sea necesario (según pauta terapéutica), y siempre asegurando el alineamiento de la faringe para que la vía respiratoria quede protegida.
• Accesorios y sistemas de posicionamiento de las sillas adecuadamente ajustadas: almohadas, cojines, cinchas pélvicas, chalecos, reposacabezas, reposapiés, bandas para la cabeza, etc.
• Sedestación (posición de sentado) estable, con los apoyos posturales básicos: pies apoyados, brazos sobre una mesa o superficie (mesa con escotadura, bandeja…).
2. AMBIENTE Y CONDICIONES PREVIAS
• Ambiente tranquilo y distendido, con luz tenue y natural a ser posible.
• Evitar todo lo posible estímulos (ruido, luz, objetos…) excesivos, fuertes o inesperados, que pueden tener efectos negativos bruscos sobre el tono muscular, el control del cuerpo y la emocionalidad del niñ@/chic@.
• Observar el comportamiento de nuestro hij@ tanto antes, como durante y después del acto de alimentarse para poder conocer cuáles son los aspectos individuales que les favorecen o les dificultan esta actividad: gustos por distintos alimentos, tipo de texturas y cantidades que maneja y/o digiere mejor o peor. Prestando especial atención a cualquier expresión de malestar que nos pueda indicar que algo puede no estar suficientemente ajustado a sus posibilidades o características personales.
• Tener preparado anticipadamente el espacio y todo lo que vamos a usar para llevar a cabo la alimentación, para no tener que interrumpir la actividad y dejar a la niñ@/chic@ para ir a buscarlo.
• Facilitar en lo posible la normalización del tono muscular de nuestro hij@ y la inhibición de sus posibles movimientos involuntarios (medidas posturales y orientaciones de fisioterapia), antes de empezar a comer.
3. CÓMO OFRECER EL ALIMENTO
• Colocarnos delante o a un lado del niñ@/chic@, a su altura, para poder observar su expresión mientras come y también evitar patrones de extensión de su cabeza, entregando el alimento de abajo a arriba.
• Tratar de dar el alimento de una forma cómoda y relajada, buscando las ayudas técnicas que nos lo faciliten: taburetes regulables en altura con ruedas, mesa auxiliar, utensilios de alimentación adaptados… Manteniendo posturas ergonómicas, que eviten sobrecargas y/o posibles lesiones para la persona que da de comer.
• Usar cucharas con bordes redondeados y no más grandes que la lengua del niñ@/chic@. De plástico duro para aquellos con espasmo de mordida.
• No cargar demasiado la cuchara.
• Asegurarnos de que el niñ@/chic@ ha tragado completamente lo que tiene en la boca antes de introducir una nueva cucharada.
• Existen técnicas facilitadoras (control de la cabeza y el mentón, uso de cuchara…), que pueden ser enseñadas por logopedas o terapeutas formados específicamente en el tema.
4. ASPECTOS FACILITADORES
• Usar claves anticipatorias del momento de la alimentación: poner siempre la misma música, mostrarle los alimentos y/o algún utensilio de los que vamos a usar, darle a oler algún elemento representativo de la comida, etc.
• Informar al niñ@/chic@ sobre qué va a comer y lo que vamos a ir haciendo, no sólo hablándole, sino también a través del tacto, mostrándoselo…
• Darle opción a que haga pequeñas elecciones sobre lo que come (estímulo del apetito/apetencia).
• Conocer y tener en cuenta en lo posible sus preferencias (sabores, texturas, temperatura, alimentos preferidos…), así como lo que no les agrada.
• Mantener contacto físico con la persona mientras la alimentamos proporciona bienestar y seguridad.
• Evitar mezclar los platos (alteración en el sabor) y las texturas (confusiones sensoriales y aumento de dificultad en el manejo y deglución del alimento).
• Evitar la conversación o risas cuando el alimento esté en la boca.
• Evitar en lo posible limpiar ni recoger continuamente el alimento sobrante de la barbilla, ya que esto puede generar una sobreestimulación sensorial que distraiga al niñ@/chic@.
• Evitar en lo posible hacer interrupciones, ya que un ritmo constante genera una inercia que facilita un patrón de movimientos más eficaz.
• Realizar la alimentación sin prisa y con paciencia. Y aún así, no excederse en el tiempo (ideal en torno a los 30 minutos, con un máximo de 45), para evitar fatiga y distracciones.
• Hacer uso de utensilios y materiales adaptados facilitadores.
• Consultar con especialistas si encontramos dificultades importantes en esta actividad. Ante la sospecha de una disfagia, la valoración de un Foniatra, con una posible derivación posterior a un tratamiento de Logopedia es lo indicado.
5. CÓMO ACTUAR ANTE INCIDENCIAS (TOS/ATRAGANTAMIENTO Y ESPASMO DE MORDIDA)
. Tos:
• Si aparece la tos, flexionar la cabeza del niñ@/chic@ hacia adelante.
• Mantener en lo posible la calma ante este signo de atragantamiento. El toser es señal de resolución eficaz del accidente por parte del niñ@/chic@.
• Evitar golpearle la espalda, porque eso puede provocar que el alimento se introduzca en la vía respiratoria (aspiración).
. Reflejo de mordida:
• Evita tirar de la cuchara si el niñ@/chic@ la muerde involuntariamente (espasmo reflejo). Podría romperla o hacerse daño.
• Esperar a que el espasmo ceda para retirar la cuchara o usar alguna maniobra facilitadora.
• Frotando la superficie externa de las encías disminuye el reflejo de mordida. También friccionando la parte lateral de la nariz hacia la boca o realizando presiones firmes sobre la articulación temporo-mandibular (en la cara, por delante de la oreja).
6. ENLACES PARA MÁS INFORMACIÓN:
. Guía de nutrición de personas con disfagia:
http://www.imserso.es/InterPresent1/groups/imserso/documents/binario/402017002_guia_nutricion_perso.pdf
. Guía alimentación y disfagia:
http://aspacehuesca.org/wp-content/uploads/guia_disfagia_aspacehuesca.pdf
. Guía para una correcta alimentación en personas con parálisis cerebral o trastornos neurológicos:
https://aspace.org/assets/uploads/publicaciones/8d09e-aspace_alimentacion_pc_web_190327.pdf
. GUÍA DE ALIMENTACIÓN. Guía de recomendaciones para personas con parálisis cerebral y otras discapacidades con grandes necesidades de apoyo sobre alimentación y deglución:
https://aspace.org/assets/uploads/publicaciones/3bcc8-guia_texturizados_final.pdf
Confiamos que esta información compartida os resulte de utilidad.
Un abrazo!!! Feliz día!
Ana I. Díaz








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